Claustro de San Francisco

Emilia Pardo Bazán, 37, 32004

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Martes-Sábado: 11.30-13.30 h y 18.30-21.30 h. Domingo: 11.30-13.30 h. Lunes y festivos: cerrado

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Un claustro sin iglesia, recuerdo del convento franciscano que luego se transformaría en cuartel militar. La hermosa decoración de sus arcos merece una visita.

En el siglo XIV, después del incendio que arrasó con el primer convento franciscano de la ciudad (en la actual Plaza del Corregidor), la orden se trasladó a este lugar en la ladera de Montealegre, donde permaneció hasta el siglo XIX. En 1843 el antiguo convento se transforma en cuartel de infantería (hasta su clausura en 1984), produciéndose numerosas reformas: la más significativa, el traslado de la cabecera y fachada de su iglesia al Parque de San Lázaro, donde se reconstruyó, dejando huérfano el claustro que hoy es posible visitar.

Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1951, el Claustro de San Francisco ha sobrevivido a su azarosa historia conservando prácticamente intacta la belleza de sus 63 arcos, todos decorados con motivos vegetales, animales (reales y fantásticos) y humanos. Se distribuyen alrededor de una planta aparentemente cuadrada, ya que ninguno de sus lados tiene el mismo número de arcos, sostenidos por columnas dobles excepto los cuatro primeros y cuatro últimos de cada fila. En las paredes laterales se conservan diversos lucillos funerarios y  las columnas de la sala capitular. Es destacable el acceso a la capilla funeraria de los Sandoval bajo un arco festonado.

Los capiteles de los 63 arcos de este claustro son un bello catálogo de seres mitológicos, animales y motivos vegetales esculpidos en piedra, de estilo gótico pero gran influencia románica.

La nave de la antigua iglesia aún se conserva, pegada al claustro. Anexa a esta por el sur está la Capilla de la Venerable Orden Tercera, hoy transformada en albergue de peregrinos y el espacio expositivo donde se muestran parte de los fondos del Museo Arqueológico Provincial. El conjunto se completa con el Cementerio de San Francisco, en lo que era la antigua huerta del convento, y el Auditorio Municipal, un espectacular edificio contemporáneo, centro neurálgico de la actividad cultural de la ciudad. Se están llevando a cabo obras de rehabilitación para trasladar aquí la Biblioteca Provincial, convirtiendo a San Francisco en el gran complejo histórico-cultural de la ciudad.